Detectives privados intrusismoEl intrusismo se consiguió tipificar en el Código Penal en el año 1996, en el artículo 403 del Capítulo V, dónde se define que un “intruso” es aquel que “ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, e incurrirá en la pena de multa de seis a doce meses”, se especifica que “si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de tres a cinco meses. Si el culpable, además, se atribuyese públicamente la cualidad de profesional amparada por el título referido, se le impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años.”

Hace unos meses se condenó a tres falsos odontólogos que trataban a pacientes  en Valencia y Mislata, los falsos profesionales no tenían ninguna titulación para ejercer como odontólogos.

Uno de los condenados era técnico de prótesis dental, titulación que le faculta para fabricar prótesis y no a prescribir tratamientos. El segundo de los condenados sí que era protésico dental pero operaba en un laboratorio cercano. Y el tercero de ellos también condenado por atender también en un taller clandestino ubicado en la calle San Antonio de Mislata.

El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia contrató los servicios de detectives privados para esclarecer los hechos y ponerlo en conocimiento de los tribunales. Las sentencias de los juzgados 6 y 16 de Valencia y el 2 de Mislata fue de caracter penal por tratarse de circunstancias que ponen en riesgo la salud de todos los valencianos.

La investigación de los detectives privados fue clave para poder obtener las pruebas que demostrasen que estaban ejerciendo de odontólogos sin titulación y en lugares no permitidos para esa actividad.

Géminis detectives privados Madrid.