Los detectives contratados como mystery shopper por Microsoft visitaron 4.330 puntos de venta de software de toda España, aproximadamente un tercio de los existentes. Descubrieron que el 41% de las tiendas vendía o instalaban copias piratas que proporcionaba el comprador.

Microsoft Ibérica iniciará acciones legales contra un millar de vendedores españoles de software informático por reincidir en la venta de programas de su propiedad sin la correspondiente licencia, fundamentalmente Windows -en la totalidad de los casos casos- y el paquete Office -tres de cada cuatro-.

Los detectives encubiertos de la compañía han visitado más de dos mil puntos de venta por toda España y en casi la mitad de los casos los dependientes les ofrecieron programas ilegales.

La presentación de demandas se va a realizar de forma paulatina. En los próximos días se iniciarán acciones contra cien distribuidores que manifiestan “una clara volunta de seguir vendiendo copias pirata”, según Microsoft.

El director de Software Original de Microsoft Ibérica, Emilio Quiroga, ha presentado los últimos resultados del programa ‘Mystery Shopper’ (Comprador Anónimo), una iniciativa para atajar los índices de piratería informática en España. Según los datos de la empresa, la piratería ronda en España el 44% y es de las tasas más altas de Europa, ocho puntos por encima de la media comunitaria.

Para realizar el estudio, detectives contratados por Microsoft visitaron 4.330 puntos de venta de software de toda España, aproximadamente un tercio de los existentes. Quiroga ha dicho que en 1.766 de ellos -el 41% de las tiendas-, se podían comprar programas ilegales o bien instalaban las copias piratas que proporcionaba el comprador.

Tras esta primera visita, la compañía inició una segunda etapa de “reeducación del canal” para fomentar que los vendedores informáticos que pirateaban sus productos incorporasen a sus procesos de venta argumentos de valor añadido. Sin embargo, en una segunda visita por parte de detectives, el 23% de los comercios, cerca de un millar de establecimientos, seguían vendiendo ‘software’ de forma fraudulenta.

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