Detective privado frente al ciberbullyingInternet se ha convertido hoy en día una vía para el maltrato y el acoso, especialmente entre los jóvenes.

Es la ciberdelincuencia, es decir, el uso de las tecnologías como herramienta de control, la intimidación y del acoso. Las familias suelen acudir buscando ayuda a los detectives privados para investigar también en estos medios.

En España el 20% de los menores reconocen haber sido víctimas de intimidaciones y acoso a través de móviles o redes sociales.

El mayor índice de ciberacoso (ciberbullying) se da en el primer ciclo de la ESO según revela la última encuesta de la OCU. El 10% de los adolescentes entre 13 y 16 años han sufrido ciberacoso según la citada encuesta.

Los chicos y chicas de esa edad se sienten como pez en el agua en las redes sociales, creen erróneamente que su privacidad es total fuera del alcance de los padres, y bajo esa equívoca idea, comparten fotos con amigos, dan datos privados o conectan con personas que no saben muy bien si son de su confianza o simplemente de su agrado. Ellos no son conscientes de que realmente lo pasa a estar en Internet pasa a estar bajo el control de otros, porque según afirman los expertos todo lo que es digital es hackeable. Los casos de famosos como el de Rihanna, Selena Gómez o Jennifer Lawrence son algunos ejemplos de como las fotos privadas pueden llegar a circular abiertamente por la red, los adolescentes conocen estos casos, pero su falta de experiencia vital les lleva a creen que a ellos nunca les va a pasar.

La adolescencia es una etapa en la que la importancia de la autoafirmación y la necesidad de pertenecer a un grupo hacen que minusvaloren el riesgo y no piensen en las consecuencias que les puede traer el compartir con otras personas imágenes privadas, pudiendo caer en manos de un acosador. A esto se le suma que el ciberacoso se puede dar en cualquier lugar sin que el acosador esté cerca de la víctima, lo que conlleva que la desprotección sea total. El acosador puede ser un compañero de clase, el amigo de un amigo, un vecino o un compañero de extraescolares, el anonimato es sin duda el gran aliado del acosador.

En el ámbito escolar, la mayoría de los acosadores intentan dañar la reputación de la víctima, ridiculizándoles, insultándoles y criticándoles, para ello buscan el apoyo de terceros implicando a amigos o conocidos haciéndoles cómplices del acoso para no dejar pruebas. Pero en otras ocasiones es un adulto el que acosa al menor (grooming) con otras intenciones distintas, como conseguir fotos de desnudos o mantener relaciones sexuales.

Las consecuencias psicológicas son tremendas: estrés, ansiedad, depresión, fracaso escolar, pérdida de autoestima, falta de interés en socializarse y en los casos más extremos se ha llegado al suicidio.

En la mayoría de los casos los padres tienen sospechas, pero los hijos no les cuentan por lo que están pasando porque se sienten culpables y responsables de la situación vivida, la víctima siente vergüenza de lo que le está pasando.

Tanto en el bullying como en el ciberbullying, así como en el grooming es muy útil llevar a cabo una investigación por parte de un detective privado. Es muy importante ser rápidos a la hora de actuar, las imágenes y rumores se extienden rápidamente por la red, cuanto más tiempo pase más difícil es localizar al acosador, además es necesario recopilar pruebas fiables. Los detectives privados redactan por escrito los datos y hechos que averigüen, aportando reportajes fotográficos, grabaciones, quedando acreditadas la fecha y la hora. Su testimonio e informes son pruebas muy valiosas en los juicios, al tratarse de aportaciones objetivas e imparciales.

 

Para aquellos que quieran más información sobre el tema recomendamos algunas direcciones que pueden ser de gran utilidad:

El papel de las Redes Sociales en el desarrollo de la identidad de los adolescentes

Guía de actuación contra el ciberacoso» para padres y educadores

Orientación sobre el ciberbulling

http://www.yocontrolo.es